domingo, 1 de noviembre de 2009

¿Qué es el autonomismo?


A medida que pasa el tiempo me siento tranquilo. Para los que nunca nos resulta fácil vivir adaptados a un molde -cualquiera sea- y amamos por sobretodo la libertad, sabemos que las respuestas tienen sus matices y contradicciones, nada es un si del todo, o un rotundo no. Probablemente, no estaría pensando esto si se tratarán de otros tiempos; si el arte fuera más colectivo y menos impersonal, o si las religiones fueran el camino para llegar a Dios...pero hoy nada de esto es posible, ni el arte es una bizagra entre la realidad contemporánea y las vidas cotidianas, ni las ciencias sociales son una fórmula reveladoras de la realidad, por el contrario, empezar el camino para descubrir "quienes somos" en tiempos como estos es arriesgado y audaz; se corre el peligro de confundirse entre tantas opciones, paradigmas y microprocesos, que finalmente nunca dejan de ser éticos; ni confuccio, ni aristóteles, ni kant, solo nosotros mismos.


Entonces, allí, después de kant, después de freud y sobretodo después del (os) holocauto (s) y la guerra fría se hizo vital y absolutamente imprescindible un "algo" que "recogiera" todos esos matices que quedaron fragmentados, esparcidos y rotos en "mi" interior; que aunara las ideas del pasado con las que estuvieran por venir; que asumiera los fracasos y las decepciones de esfuerzos colectivos, que causaron la muerte de millones de personas para terminar más o menos donde mismo se empezo (o quizás terminamos siendo mucho peores de lo que creiamos que podiamos hacer, un "ser" más letal y destructivo que nuestros propios miedos); necesitabamos un "algo" que emulara aquellos relatos epicos del pasado con las esperanzas y ambiciones del futuro.


Nació y nace en muchas partes, nadie puede ni podrá arrogarse su verdad porque simplemente no vive sino que en nosotros mismos (y qué somos sino seres infinitos que vivimos de múltiples maneras supeditados a un espacio, al tiempo y a un contexto determinado), eso si, ello no opta que podamos reconocerle en hitos, fechas o actos simbólicos, ¿Por qué? porque su transcendencia y repercución en los "otros" hacen de ellos "un antes y un después". Todo comenzo como una pataleta, como una rebeldía de jovenes impetuosos; fuertes, gozadores, temerosos y franceses; "Prohibido prohibir". Quemaron algunos autos y los hicieron barricadas, no fueron a clases, se tomaron sus universidades, compartieron sus ideas con otros, se opusieron a sus padres, se les unieron los sindicatos, cayerón los indices de producción y los militares no los entendierón, las iglesias fueron desplazadas por los parques, por el aire libre y el verde los arboles, el amor se disfruto con sexo, cayerón los standeres en la ropa y en el calzado y nació la moda, y finalmente, como si lo anterior solo fuera una parte de algo que tenia que llegar pusieron en jaque al rey republicano de la modernidad europea, matarón al padre que les devolvió la libertad, la sobernia y más aún el derecho a respetarse a si mismo a pesar de haber sido humillados en lo más importante que tenián; su orgullosa nación republicana. De Gaulle, no entendió ni lo entendieron sus padres, ni lo entendieron las ideologias; ellos siemplemente querian libertad para elegir, preferián pasar por encima de la autoridad antes que servise de ella para seguir viviendo algo que les resultaba profundamente indiferente.


Nunca supe bien quién fue Victor Jara antes de entrar a la universidad, no fue sino después de un largo proceso de interno, cuando mi mochila ya tenía algo de peso, que escuche la canción que creo la más bella y hermosa que he escuchado, qué sería de nosotros sino fuera por "El cigarrito" de Victor. Tan plena y vigente como ayer, tan genial y simple como todo lo que amamos.


El autonomismo...nada más ni nada menos.




* a modo muy sucinto y circunstancial