miércoles, 29 de enero de 2014

Itaca


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo, 
lleno de pericias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquísita
emoción penetra tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante tí




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