martes, 3 de mayo de 2016

Si uno no dispone de un guía y pretende cazar en un bosque desconocido, se extravía. No se debe pretender escapar a hurtadillas, irreflexivamente y sin guía, de las dificultades en que uno se ve envuelto. El destino no se deja engañar. Afanarse prematuramente y con precipitación, y careciendo de la necesaria conducción, acarrea fracasos y vergüenza. Por eso el noble que reconoce los gérmenes de lo venidero, preferirá renunciar a un deseo, a atraer sobre sí el fracaso y la humillación si tratara de lograr a la fuerza el cumplimiento de ese deseo. Chun/ la dificultad inicial, tercer puesto.

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