jueves, 23 de junio de 2011

A propósito de la forma, el fondo y la justicia

Los estudiantes nuevamente comenzarón a correr la bola, una vez más la historia de Chile se escribe por el inquetú de la juventud que no se conforma con contenidos vacios y colores grises, Chile quiere más, y con razón. No sólo eso, también las causas medioambientales se han sumado a la historica demanda de reivindicaciones sociales, políticas y económicas, ellas vienen a sumar y quedarse. Ni los más pesimistas ni optimistas esperaban el revuelo que ha causado Hidroáysen. La bola quiere crecer.
Sin embargo, aún las demandas y peticiones siguen siendo sectoriales y gremiales, además falta el factor del sujeto/ actor social que sea capaz de definir su vocación no como algo voluntario sino como un oficio, o mejor dicho, con sentido de militancia. Aunque Chile despierta y avanza como nunca durante estos ultimos 20 años, aún hay factores que tienen que seguir madurando y fortaleciendose, en ese sentido, se requiere seguir trabajando en el fomento y articulación de la sociedad civil organizada, que asuma su rol de organización base y fundamental de las demandas, propuestas y peticiones a la sociedad en su conjunto. También, es preciso recalcar en el sentido de democracia participativa y deliberante de sus miembros, es decir, todos opinan todos deciden, no para sujertarse al capricho de los inteligentes, astutos o experimentados, sino para fortalecer sus opciones entendidas como las necesidades basicas para poder ejercer una vida más plena y digna.
Hoy comienza un camino largo, arduo y díficil de recorrer, habrán obstáculos por doquier, empezando por nosotros mismos que siempre asumimos, en el fondo, que nuestra verdad es una verdad para el otro también, sin embargo, hay herramientas que nos permiten equivocarnos y corregir nuestro error, por último es importante entender que nadie es tan importante como para que los procesos se detengan, si hay cansancio se puede descansar, si ganas de luchar se puede luchar, con disciplina, exigencia y amor, pero sin olvidar que para amar al otro también es importante amarse a si mismo, y sobretodo saber escuchar y compartir.
Mientras tanto la Concertación sigue utilizando este momento de manera oportunista, se aprovecha del fervor ciudadano para criticar aquello que fomento, no hay nada más detestable en política que la hipocrecía del político barato y charlatán.

A propósito de lo anterior, creo que resulta adecuado reproducir las palabras de un gran jurista del siglo XVII, me resulta más kantiano que aristotélico (como tiene que ser, jejeje)

Extracto de su obra El espíritu del Derecho Romano
Rudolf von Ihering

"Enemiga jurada de la arbitrariedad, la forma es hermana gemela de la libertad. Es, en efecto, el freno que detiene las tentativas de aquellos que arrastran la libertad hacia la licencia; la que dirige la libertad, la que la contiene y la protege. Las formas fijas son la escuela de la disciplina y del orden, y por consiguente de la libertad...El pueblo que profesa verdadero culto a la libertad comprende instintivamente el valor de la forma, y siente que ella no es un yugo exterior, sino el vigía de su libertad" (pag. 180)

"El derecho no tolera la carencia de la forma y como puede vivir bajo el reinado exclusivo del formalismo, prefiere mñas el extremado rigor de éste que la falta absoluta de la forma. Esta propensión del derecho hacia la forma parece descubrir una necesidad interna, una utilidad propia de la forma que responde al objeto del derecho. Pero sería un error querer o descubrir sólo en las ventajas prácticas del formalismo el motivo de su aparición histórica" (pag. 187)

"La fuerza atractiva que la forma...ejerce sobre el espíritu humano...se manifiesta de diversos modos. Unas veces seduce el sentido poético desde el punto de vista de la estética (embelleciendo los sucesos de la vida)...otras, con su carácter práctico, lisonjea a la recta razón por el orden, regularidad, uniformidad, claridad de la existencia y de la acción humana que se manifiesta en ella y otras, en fin, considera moralmente, cautiva el corazón del hombre, porque imprime en él amor hacia lo serio y solemne, elevando al que lo ejecuta más allá de lo que tiene de puramente individual y pasajero, en su situación personal momentánea, hasta la altura de la significación humana general"

"...Podemos deducir la enseñanza de que el afán y apego hacia las formas no es un hecho puramente exterior y sin valor, sino emanación de la tendencia que trata de mantener y asegurar la continuidad histórica del desenvolvimiento jurídico. Los pueblos entre los cuales esta tendencia está más pronunciada son los que brillan ante toddo por sus amor a la forma, correspondiendo figurar en este punto, en primer término, el pueblo romano"

Esto a propósito de lo que puede venir...

PD. obviamente no he leído al Ihering, lo saque López Santa Maria, me parecio interesante.


1 comentario:

angelina dijo...
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