No hemos sido mucho de guardar fotografías familiares y personales, aunque las que conservamos tienen un gran valor significativo, por eso, nos acompañan cada vez que nos cambiamos de casa y no nos olvidamos de ellas, recobran su significado en ciertos momentos especiales.
De todas las fotos había una en especial que me llamaba la atención, incluso me gustaba verla e imaginar el gran amor, respeto y cariño que se guardaban mis padres, a lo menos así lo sentía de niño. En la foto aparecían mis ambos en un puente de madera, mamá vestía una falda de la época con una blusa blanca, recuerdo los colores blanco y azul de su ropa. Ambos salen besándose en la boca rodeados de un bosque. El puente, los arboles, el agua y mis padres, ambos jóvenes, dichosos, y por ese instante estaban satisfechos el uno y del otro, fue una foto sincera que reflejaba lo mejor de ellos como pareja. Era una foto hermosa para mi como el hijo mayor de ambos.
Susana es bastante reservada y femenina para sus cosas, por eso, esa foto no era comentario, nunca he sabido dónde, ni cuando se la tomaron. De todas maneras me bastaba con verla para tenerla como algo especial.
Al pasar los años fui conociendo mejor la realidad (o lo que creía por realidad), las falsas promesas, la falta de comunicación y la violencia fueron cobrando forma y carácter. Cuando tenia 12 años pude notar con mayor claridad de la personalidad de mi padre, su comportamiento no concordaba con aquello que intentaba aparentar, de un momento a otro el orden se volvió violento y los acuerdos en ilusiones. De pronto sentí que mi padre estaba enfermo, no me concordaba lo que hacia con lo que decía, poco a poco las peleas se hicieron más fuertes y las diferencias entre ambos aumentaron hasta que se produjo un quiebre familiar, mi madre trataba de lidiar con ambos, cuestión que a la larga resulto improductivo. A mi entender yo tenia razón y mi padre estaba mal, enfermo. Me amparaba en la idea de sentir que albergaba una causa justa y la certeza de que yo no haría lo mismo que él, las cosa para mi serian distintas. Bajos esos argumentos sólidos y razonables por años mantuve mi posición, y no hubo forma ni manera que pensará lo contrario. Hice todo lo posible para hacer sentir mi rabia; demanda de alimentos, argumentos que justificaban mi pretensión, orden de arresto, días en la penitenciaria, retención por parte del empleador, demanda por violencia intrafamiliar y abandono del hogar. Sin y con quererlo le hice todo el daño posible, siempre dentro de los margenes que consideraba justo en ese momento, mi condición de estudiante de derecho legitimo mi actuar.
La decadencia de la convivencia familiar fue deteriorando la relación de mi padres, aunque las cosas en sus inicios ya venían perturbadas lo que sucedió entre él y yo termino por romper los lazos afectivos que alguna vez pensé podíamos cultivar como familia.
No recuerdo que edad tenia pero si me acuerdo que un día vi la foto rota en varios pedazos botados en la basura, el recuerdo vivo más lindo que conservaba mi mamá de ambos juntos apareció hecho añicos, tanto física como emocionalmente mi mamá estaba lo suficientemente dañada como para determinar que la foto no merecía quedarse en el presente como un recuerdo del pasado.
Si algún merito tuve en cuanto a la relación con mi papá fue saber reconocerle que lo era, y que por tanto, habían algunas cosas que no me podía permitir, más que mal también habían existido momentos maravillosos que solo la relación de padre a hijo puede lograr; la seguridad, el sentirse acogido y valioso, fueron cosas que también sentí en varias oportunidades con él, y ese respeto intrínseco no se me olvido de manera inconsciente, aunque por muchos años pensé que eso era parte de un pasado que había tenido su base en la ilusión y la ignorancia propia de la infancia.
Aunque nuestra relación estaba ya en ese entonces deteriorada y la situación de mis padres no era precisamente lo que podría llamarse una vida armoniosa, sentí que esa foto era valiosa, que ahí estaba la manifestación de algo que no podía terminar de esa manera, ¿y si después de todo las cosas cambiaban?. Como hijo es muy preciado saber que los padres están juntos, y si bien eso no vale a costa de abusos, tampoco es cuestión de descartalo como quien puede equivocarse de carrera. Apenas vi la foto hecha pedazos la recogí y junte pieza por pieza, a modo de rompecabezas, los pedazos de la foto, todas las piezas calzaron a la perfección y una vez reunidas las pegue en un cuaderno azul que no sé bien porque razón conserve conmigo varios años después. Ese es un secreto que conservo hasta hoy, a nadie le he mencionado la existencia de esa foto.
Pasaron los años, mucha agua pasó por el río, cada hecho o acto negativo que me sucedía tenia una explicación en mis argumentos, estaba convencido que tenía la razón, también me sostenía la idea de que algún día podría cambiar la suerte, forjando mi fuerza de voluntad superaría los obstáculos que se me presentaban y finalmente seria capaz de conseguir lo anhelado; profesión, pareja, familia, amigos, triunfos y en general todas esas cosas que alberga el común para considerar que se tiene una vida plena. No fuí capaz de darme cuenta que las oportunidades que se me presentaron se me escaparon de las manos, que mi razón muchas veces no me sirvió sino para terminar avergonzado, que amparado en mis argumentos de justicia le hice daño a mucha gente, personas a las que quería y que en su momento hicieron mucho por mí con una enorme solidaridad y cariño. El huracán de mi ira, domino mis sentidos y poco a poco fui perdiendo lo más valioso que tenia; la humildad para recorrer el camino, cruzar la meta me hizo creer que había ganado la carrera. El agobio y el cansancio me estreso tanto que el hecho de imaginar que debía continuar en el rumbo escogido me causa miedo y espasmo. No fui dueño de mismo por mucho tiempo, eso no quiere decir que era una persona mal intencionada, por el contrario, generalmente trataba de no hacer daño y muchas veces tome opciones que apuntaban en ese sentido, incluso sacrificandome a mi mismo, en ocasiones renuncie a deseos y pasiones por querer conservar el cariño que por otros sentia, por tanto, consideraba que si bien mi vida era objeto de sin sabores no era tan terrible como para renunciar a lo que en el fondo ya había perdido, el sentido, me convertí en Sififo sin querer reconocerlo. El sol me pesaba como una mochila y sin embargo, supe mantener muchas cosas importante que hoy se han transformado en un valor agregado.
Cruce todos los limites que física y emocionalmente pude cruzar, eso sin perder la esencia, fui quemando bosques a mi paso, al punto de ser alguien destructivo sin darme cuenta, eso hasta que la vida me dijo basta, hasta el momento en que pude ver con total claridad que había perdido la razón, que las muchas veces en que justifique mi causa me llevo al camino de la deshonra y la vergüenza, consiguientemente, perdí las cosas materiales y emocionales que no supe conservar; los amigos, el amor, las oportunidades laborales, y todo aquello que pueda resultar ser objeto de orgullo termino en cenizas, calcinados y arruinados por completo, y eso por lo menos durante un tiempo fue literalmente así.
Viví en varios lugares y en algunos de ellos fue dejando mis pertenencias, así fue como perdí el cuaderno y la foto, quizás en alguna de las casas en que estuve aún este guardado el cuaderno, no siento que hoy sea el momento de buscarlo, incluso no sé si algún día lo haré, pero tengo la certeza de que estas palabras no acabarán con esa foto.
Una vez reconocido mis errores, asumida mi responsabilidad y tomando conciencia de que la razón no es garantía suficiente, entendido que la ira y las pasiones pueden acabar con uno, y vuelto a recuperar la confianza para retomar el camino fui capaz de entender a mi padre y adquirir el compromiso de no juzgarlo como alguna vez lo hice, ¿quién soy yo para juzgar a otros de locos o errados? ¿quién soy para sentenciar a alguien por sus actos? aprendí que la ignorancia es el mayor de los males posibles, y que creer que se sabe puede ser también cultivo de ignorancia, hoy estoy más tranquilo asumiendo que no sé y cultivando la practica del autoconocimiento como un camino en si mismo que me lleva a explorar lugares muchos más pacíficos, gratos y satisfactorios, y que ciertamente no implican hacer daño, mas bien lo contrario, el autocontrol y la moderación ayudan a fortalecer los lazos y cultivar las confianzas, lo que hace del vinculo humano un camino maravilloso que valen las pruebas que se presenten; respetar, ser prudente y conservar los valores hacen de la cotidianidad algo mucho más pleno y satisfactorio.
La relación de padre a hijo a mejorado notablemente, hablarle hoy me resulta sencillo, creo que ambos hemos aprendido del otro y poco a poco hemos superado los obstáculos del pasado y presente, y aunque no me confió ciegamente y me mantengo atento no es por una cuestión de desconfianza sino que trato de mantener la prudencia necesaria para no herir susceptibilidades que le hacen difíciles de superar. Ayer mientras almorzaba en su departamento con él y Sofia tuve la certeza de que si llega a suceder su muerte primero lo echaré de menos, por fin, puedo decir que siento a mi padre como tal, que lo acepto y respeto como es, me gusten algunas cosas o no. Últimamente me ha ayudado en lo que le he pedido y pese a sus carencias afectivas intenta ser lo más amable conmigo, si tengo la fortuna de conservarlo un tiempo más es probable que la relación sea más fructífera si sabemos conservar el camino, sin entorpecer nuestras propias relaciones con el mundo e ideas que profesamos.
Hace aproximadamente dos años fui a su departamento, me vestí formal, de terno y zapatos con la intención de comunicarle que haría todo lo que estuviera de mi parte que para que él y mi mamá se volvieran a hablar, para que volvieran a tener un trato amable entre ellos, su reacción fue bastante arisca y recuerdo bien que se negó tajantemente a volver a hablar con ella en términos afectivos porque según él se había dado cuenta que mi mamá no era quién creía que era y que ella también había asumido lo mismo con respecto a él, por tanto, los términos de la relación solo serian formales y se suscribirán a la relación de padres de 5 hijos comunes, pero nada más. Recuerdo haberle rebatido algunos puntos de manera respetuosa, pero no hubo caso en ese momento. Lo que fui a proponer en ese momento fue descabellado.
Al volver a casa Susana me pregunto en que andaba, ella sospechaba que en algo raro estaba involucrado, con otras palabras pero en el mismo sentido le dije lo mismo que a mi padre, su reacción fue en términos parecidos, sutilmente me hizo sentir que ella ya no sentía nada.
Durante el último mes mis padres se hablan todos los días, y se ven bastante seguido, disfruto el verlos conversar, por supuesto que él habla hasta por los codos y mi mamá asume un posición pasiva, a ratos le pregunta algunas cosas, pero generalmente lo escucha, ella sútil y él más notorio, me resulta gracioso ver como se complementan, y como mi madre no se aburre ni pierde el interés. No he visto ninguna relación afectiva, ni besos ni abrazos entre ellos, pero intuyo que se entienden lo bastante bien como para que eso no resulte un obstaculo a la hora de entenderse mejor. No sé si algún día volverán a estar juntos, aún hay muchos obstáculos por superar, bastante pruebas por pasar, hay también personas que deben perdonarlos o a lo menos ellos sentirse arrepentidos por dañarlas, no soy quien para decir lo que vendrá o no vendrá, pero lo cierto es que hoy eso me hace feliz y me siento orgulloso y profundamente agradecido.
Los japoneses cultiva el arte del Kintsugi, es el arte de arreglar lo roto con oro, una técnica muy valorada que convierte objetos dañados en verdaderas obras de arte. El Kintsugi añade un nuevo nivel de complejidad estética a las piezas reparadas. Hace que antiguas vasijas pegadas sean aún más valoradas que las que nunca se han roto, como si estuvieran cosidas con hilos de oro macizo por un orfebre, las piezas que podían haber acabado en la basura renacen con más belleza.
Gracias a todos mis maestros y maestras que tanto me han enseñado. Amor benevolente y paz para todos y todas ustedes _/\_


