viernes, 25 de febrero de 2022

Geopolítica

    Vladimir Putin ha golpeado de manera certera. La debilidad de la OTAN y EEUU ha quedado demostrado hasta para los más incrédulos. Con Trump y Merkel no habría sucedido. Pero, sus liderazgos funcionaban como el cortafuego de un incendio que ya se desato. 

    Se ha escuchado que lo que hoy en día esta en conflicto, nuevamente, son los regímenes autoritarios y los nacionalismos de múltiples inspiraciones. Ante la escalada de tensión volverán a surgir las altisonantes voces que dirán que debemos defender el mundo libre y la democracia. Una guerra entre buenos y malos. 

    No faltarán los memes, los chistes, las risas desatadas y las burlas en contra de todo aquel que estime instaurar un punto de inflexión. Porque los que hemos vivido mayormente en esta época estamos acostumbrados a la idea que la libertad da para todo y que las consecuencias, en lo posible, las pague otro. No se trata de atisbar nuevos o antiguos predicamentos, sino solamente de observar. La gran parte de nosotros vivimos en la cultura del microondas; hay que calentar la comida lo más rápido posible. Y aunque el sistema de salud a mejorado la demanda por más aumenta y colapsa los servicios.

    Por otro lado, han surgido los nuevos evangelios de la desconstrucción del lenguaje y la cultura, con Karl Marx comandando la embestida. Hegel se encarga de proponernos el escenario. De esta manera todo intelectual y/o inconformista tiene el insumo suficiente para crear una nueva realidad. Deconstruir Occidente para empezar de nuevo. Otros, los indiferentes o "dormidos" han dejado de tomarle valor a los códigos, símbolos y sus propios sueños para vivir una especie de vida sin sentido (o con semi sentido). Así una parte cree fervientemente que esta nueva etapa se escribe con imaginación, voluntad, compañerismo y devenir. Otros viven permanentemente azucarados u amargados, siendo Camus una buena receta para vivir existencialmente. Otros audaces como si fueran los Simpson. 

    Mientras todo esto sucede en Occidente (y más) Rusia y China observan. Ambos han asumido sus derrotas con amargor y dignidad. Pero el tiempo no se detiene y ha llegado el momento de incendiar el bosque y arder. Del realismo mágico y decadente de occidente al realismo puro y duro de Oriente. Por algo son más de 4000 años de historia por el lado de China y Rusia pese a lo difícil y extenso de su territorio a logrado conservar su unidad e identidad. 

    Cualquier decisión que tome Occidente contra Rusia forjará lo inevitable; una nueva realidad geopolítica. Rusia y China unidas frente a la debilidad de una idea del mundo que se derribo a si mismo. Hoy en día no hay manera de oponerse sin desatar una guerra a escala mundial y definitiva. Tarde o temprano los ideólogos y lideres de la desconstrucción se verán obligados a aceptar la diplomacia de la seda, la comercial o la del tigre. Quizás podrán elegir alguna en el mejor de los casos. Los Chinos ya saben que levantar una muralla para que no se metan con ellos no es suficiente. Ni estarán dispuestos a ser vencidos nuevamente en una Guerra del Opio. Por lo demás, fueron ellos los que inventaron la pólvora.

¿Y la India? se sostiene a si misma tal cual océano. De manera tranquila o caótica podrá adaptarse, pero ellos tienen la ventaja de que supieron muy temprano que a los errantes mendigantes se les alimentaba y prestaba servicios piadosos, ya que ellos retribuían con un trabajo espiritual muy apreciado. A diferencia de nosotros que tratamos a los mendigos como seres marginales condenados a una miserable muerte.



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